Solar térmica

Instalación Solar Térmica

Elementos básicos de una instalación térmica

Entre los elementos de una instalación térmica, están:

*Colector solar: Capta la radiación solar transformándola en calor. Éste calor se transmite al fluido que circula por los colectores. Los colectores se pueden agrupar tanto en serie como en paralelo, consiguiendo un amplio rango de caudales y temperaturas posibles.

*Acumulador solar: acumula el calor captado por los colectores en forma de agua caliente retenida en su interior. Su serpentín mantiene totalmente aislado el circuito primario (refrigerante) y el agua de consumo. También es posible agrupar varios acumuladores tanto en serie como en paralelo.

*Grupo de bombeo: encargado de hacer circular el fluido refrigerante de los colectores a los acumuladores. Hace funciones de seguridad y control al regular la cantidad de flujo que circula.

*Centralita de control: controla todo el sistema. Mediante sensores de colectores y acumuladores, activa y desactiva la bomba para conseguir el aporte óptimo de calor, en caso de sobrecalentamiento refrigera el acumulador por la noche.

*Vaso de expansión: absorbe las diferencias de presión transitorias.

*Purgador de aire: extrae el aire contenido en la instalación, para optimizar su funcionamiento y aumentar la vida útil de la bomba de circulación.

Estos son los componentes básicos, pero puede haber elementos auxiliares como intercambiadores de calor externos, disipadores de potencia, etc. Cada instalación está hecha a medida para que su funcionamiento sea óptimo.

 

APLICACIONES

A nivel doméstico, la energía solar térmica se utiliza para: Calentamiento de agua sanitaria (ACS), Calefacción por suelo radiante, Calefacción de agua en piscinas.

Según las necesidades de cada instalación, mediante la energía solar térmica  podemos encontrar diferentes opciones de equipos compactos para dotar de agua caliente sanitaria a una casa unifamiliar, hasta instalaciones más complejas con fluidos caloportadores distintos al agua, intercambiadores de calor, grandes depósitos de acumulación, etc.

Actualmente se puede afirmar que el aprovechamiento de la energía solar térmica en máximo, y que las inversiones realizadas en general son amortizadas sin necesidad de subvenciones.

Con la entrada en vigor del nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE) a principios de 2007 todas las nuevas construcciones están obligadas a instalar sistemas de energía solar térmica. Con ello, se cubrirán entre un 30% y un 70% (dependiendo de zona climática) de las necesidades de agua de la casa con lo que el ahorro a final de mes se vuelve importante.